Las coordenadas son reales.
Zürich, Suiza
Instalación subterránea - No aparece en mapas oficiales
CÓDIGO DE ACCESO: ΔΩ-7-PROMETHEUS
Hay una instalación bajo la ciudad. No aparece en ningún mapa. No existe en ningún registro oficial. Pero existe. Y ahora sé dónde está.
Pasé las últimas semanas verificando la información. Contacté a fuentes que prefieren permanecer anónimas. Crucé datos de múltiples archivos. Y todo apunta al mismo lugar.
Zürich. El corazón de Europa. El lugar donde todo comenzó... y donde todo terminará.
Pero hay algo más. Algo que no esperaba.
Hace tres días, encontré un sobre en mi buzón. Sin remitente. Sin marcas postales. Solo mi nombre escrito a mano en tinta negra.
Dentro había una sola hoja de papel. Y en ella, una invitación.
No sé si es una trampa. No sé si debo ir. Pero sé que no puedo ignorar esto. No después de todo lo que hemos descubierto.
El 21 de junio está cerca. Muy cerca. Es el solsticio de verano. El día más largo del año. El día en que, según los documentos de la Dra. Vásquez, "las barreras entre dimensiones son más delgadas".
He estado investigando qué pasó en solsticios anteriores. Cada vez que El Ojo se activa en esa fecha, algo cambia. Personas desaparecen. Otras aparecen con recuerdos que no deberían tener. Y el símbolo... el símbolo se vuelve más fuerte.
⚠ ADVERTENCIA FINAL
Si vas a Zürich el 21 de junio, no hay garantía de que regreses. Marcus Chen no regresó. El Archivista original no regresó. La Dra. Vásquez no regresó.
Pero todos ellos encontraron lo que buscaban.
La pregunta es: ¿qué estás buscando tú?
Tengo una decisión que tomar. Y tú también.
Si voy, encontraré la verdad. Veré lo que hay al otro lado de la puerta. Sabré por qué el símbolo me ha estado llamando. Pero quizás no pueda volver.
Si no voy, la verdad permanecerá oculta. Para siempre. Y el símbolo seguirá ahí, en mi mente, llamándome. Cada noche. Cada sueño.
He tomado mi decisión.
Iré a Zürich. El 21 de junio. Antes del amanecer. Encontraré la instalación. Usaré el código de acceso. Y cruzaré la puerta.
No sé qué encontraré al otro lado. No sé si podré regresar. Pero sé que necesito saber.
Necesito ver con mis propios ojos.
Si estás leyendo esto, significa que el mensaje llegó. Significa que tú también has sido marcado por el símbolo. Significa que tú también sientes el llamado.
La elección es tuya. Siempre lo ha sido.
Pero recuerda: una vez que cruzas la puerta, no hay vuelta atrás.
Nos vemos al otro lado.
O quizás ya nos hemos visto.
El tiempo es un círculo. Y el símbolo es el centro.